El camino de Art Sebastià Farré

Arte reconocido por sus obras llenas de color, fuerza y carácter.

Arte que viaja por galerías, ferias y espacios emblemáticos, que ha sido varias veces galardonado y que ha dado la vuelta al mundo.

Sebastià Farré, artista internacional

  • Más de 100 exposiciones individuales y colectivas en Europa, América y Latinoamérica
  • Galardonado con diversos premios internacionales de pintura y fotografía
  • Ha creado diferentes estilos y series, jugando con técnicas y materiales distintos pero siempre con un componente único que lo hace reconocible.
  • Obra presente en colecciones privadas de todo el mundo.

“No pinto para vender. Pinto porque es mi terapia. Y si el resultado puede ayudar también a alguien que sienta que lo que ve es parte de él, hemos dado en el blanco.” — Sebastià Farré

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UNAS PALABRAS DE MARISA, SU HIJA.

El artista que nunca ha dejado de crear

Mi padre siempre ha pintado. Desde pequeño, el arte ha sido su motor, su refugio y su forma de estar en el mundo.

Sus primeras piezas las creó con solo 14 años, y yo recuerdo toda mi vida viéndolo crear. Si ya había vuelto del trabajo y no lo encontrábamos en casa, sabíamos dónde estaba: en su taller, con los materiales en las manos, creando.

Recuerdo haberlo acompañado a muchas exposiciones y visitas a galerías, en busca de miradas que conectaran con su obra, de inspiración, de retos.

Pero lo que más me impresiona no es todo lo que ha conseguido, sino su constancia: nunca ha dejado de crear, ni siquiera cuando nadie miraba. Ni siquiera teniendo que compaginarlo con un trabajo asalariado y responsabilidades familiares.

Para él, el arte no es una afición ni una profesión: es una necesidad.

Una forma de expresar lo que lleva dentro y canalizar sus emociones.

Una urgencia vital que no entiende de horarios, ventas ni reconocimientos.

Siempre ha creado en sus ratos libres, robándole tiempo al descanso, a pesar del cansancio y las obligaciones del día a día.

Esa pasión, acompañada de una entrega constante, es una de las cosas que más admiro de él.

Y es precisamente esa perseverancia, esa capacidad de seguir creando pase lo que pase, lo que hace que su obra sea tan especial.

Cada cuadro de Sebastià es el fruto de más de 50 años de dedicación sincera.

Pero su obra no es solo lo que se ve, sino todo lo que hay detrás: una vida entera de emoción, sacrificio y amor por el arte.

Para ti, para mí, para todos. Gracias por estar.

— Marisa Farré